viernes, 17 de septiembre de 2010

Alienado

Permanecer sobrio. ¿De algo sirve? Si, debe servir, pero no permanecer demasiado tiempo sobrio, como no permanecer, tampoco, demasiado tiempo ebrio. Supongo que para cada uno de nosotros es difernte. La embriaguez (no me refiero precisamente a la alcoholica) es una funcion y una necesidad psicologica. He visto que muchos palurdos despues de que dejan un vicio tienden a desplazarlo completamente o fragmentarlo en pequeños comportamientos que lo sustituyen. La virtud es encontrar el equilibrio, y mas aun, saber cuando hay que desequilibrarse, y cuando tratar de equilibrarse. Sabemos que el ser humano no tiene un sentido de vida general, cada uno lo trata de crear desde su completa subjetividad. La etica y la moral, la guia para nuestra vida, una guia nacida desde la subjetividad para la subjetividad. ¿Dónde estan los hombres, preguntaba Diógenes? Yo me pregunto, ¿donde estan los que quieren ser hombres?, seria bueno juntarme un poco con ellos; dicen que con el que lobos se junta a aullar se enseña. En lo personal cuando tengo algun comportamiento nefando siento bastante culpa; aunque a veces, teniendo como transfondo mi filosofia-granito, me llega a enorgullecer mi vileza, aunque nunca siempre lo demasiado como para adoptarla como una madre permanente. Mi frase favorita: “termine por encontrar sagrado el desorden de mi espiritu”. Me consuela aunque sea mentira. Las mentiras consuelan.

Los martes en la mañana busco el libro que llevo meses tratando de terminar (Etica a Nicomaco), para los viernes retroceder, ir a Sócrates y decirle adios al apagar la luz de mi cuarto el viernes por la noche. Ese viernes y sabado por la noche, inmaculadamente sedado, me olvido de cualquier cosa y me abandono a mi pequeña pero propia filosofy and la llevo casi antes de sus ultimas consecuencias. El paso que me falta por dar y al que aun no me atrevo es leer la biblia los domingos. Se que deberia leerla, pero aun soy lo suficientemente necio para hacerlo. El lunes no puedo todavia comprender nada, digamos que estoy en un estado de resurrección.

En fin. Siento algo de culpa por esa vileza que a veces me surge. Pero me consuelo diciendo que todos somos viles a nuestra manera, y aquel que diga que no, lo es al hacerlo. Whateva, es Saturday. Mi vileza y virtud me esperan detrás de una botella color ambar. Ahí voy. Si me es posible, ya me llegara el tiempo en el que las palabras etica, moral y virtud, no sean mas que eso en mi vocabulario. Ya envejecere. Mientras tanto, al igual que los demas, me mentire con palabras. Gimme five!

jueves, 21 de agosto de 2008

Aivoi

Amaneció. Las siete de la mañana, dos sueños no recordados, muchos mas perdidos y unos cuantos saboteados. Amaneció nublado. Buen escenario para la convergencia de los días pasados. Hay personas, lugares y situaciones vacías que convergen en momentos con un sentido… Apenas puedes mover los pies. El valium no ayuda, solo exacerba el estado; la televisión no ayuda, solo te anestesia mas, el cigarro hiere los pulmones, la música te acompaña, es tu única amiga, como decía ese tonto…
Amanece, el día se desdobla, cae el azul, cae la culpa, cae el viento que golpea. Todo esta bien porque ya no hay sensación. Has tenido la sensación y esa fue tu aceptación. Asomarse a la ventana: ahí están todos montados en la intención con la que despertaron esta mañana, en esa intención montada en el propósito montado en una meta montada en el vació…

Lo supiste desde que abriste los ojos: vas a embriagarme este día. Tal vez termines vomitándolo pero es una demanda ajena a tu voluntad. Un día te levantas, te miras al espejo y no te reconoces… Lo he leido tantas veces porque a tantos les pasa. Han pasado muchos años. Un día despiertas con la sensación de haber tenido un sueño que contenía el secreto, la respuesta de lo que necesitas saber en este momento y no lo recuerdas. La bruma se disemina y el sol se a asoma. Todos pasan allá abajo. Los miras escondidos atrás de la persiana de madera. Ya no los desprecias, ya no te gustan, ya no hay nada…

Lo sabes: hoy tampoco pasara nada.

sábado, 2 de diciembre de 2006

lo que uno tiene